CAPITULO V
QUE
PENSAR, COMO PENSAR
En nuestro hogar y en la escuela, los
padres de familia y maestros nos dicen lo que debemos pensar, pero jamás en la
vida nos enseñan como pensar.
Saber que pensar es relativamente muy
fácil. Nuestros padres, maestros,
tutores, autores de libros, etc., etc., etc., cada uno es un dictador a su modo. Cada cual quiere que pensemos en sus
dictados, exigencias, teorías, prejuicios, etc.
Los dictadores de la Mente abundan como
la mala hierba. Existe por doquiera una
tendencia perversa a esclavizar la Mente ajena, a embotellarla, a obligarla a
vivir dentro de determinadas normas, prejuicios, escuelas, etc. Los millones y
millones de dictadores de la Mente jamás han querido respetar la libertad
Mental de nadie. Si alguien no piensa
como ellos, es calificado de perverso, renegado, ignorante, etc., etc., etc.
Todo el mundo quiere esclavizar a todo
el mundo; todo el mundo quiere atropellar la libertad intelectual de los
demás. Nadie quiere respetar la libertad
del pensamiento ajeno. Cada cual se
siente juicioso, sabio, maravilloso, y quiere, como es natural, que los demás
sean como él, que lo conviertan en su modelo, que piensen como él.
Se ha abusado demasiado de la
Mente. Observad a los comerciantes y su
propaganda a través del periódico, la radio, la televisión, etc.
La propaganda comercial se hace en
forma dictatorial:” Compre usted jabón tal., zapatos tal, tantos pesos, tantos
dolares, compre ahora mismo, inmediatamente, no lo deje para mañana, tiene que
ser inmediatamente, “ etc., Sólo falta que le digan “ Si no obedece usted, lo
metemos a la cárcel, o lo asesinamos.
El padre quiere meterle al hijo sus
ideas a la fuerza, y el maestro de escuela regaña , castiga y pone bajas
calificaciones si el muchacho o la muchacha no aceptan dictatorialmente las
ideas del maestro. Media humanidad
quiere esclavizar a la mente ajena de la otra media humanidad. Esa tendencia a esclavizar la Mente de los
demás resalta a simple vista cuando estudiamos página negra de la negra
historia.
Por doquiera han existido y existen
sangrientas dictaduras empeñadas en esclavizar a los pueblos. Sangrientas dictaduras que dictan lo que la
gente debe pensar. Desgraciado aquel que
intenta pensar libremente, ese va inevitablemente a los campos de la
concentración, a la Siberia, a la cárcel, a los trabajos forzados, a la horca,
al fusilamiento, al destierro, etc.
Ni los maestros y maestras ni los
padres de familia ni los libros quieren enseñar el como pensar.
A la gente le encanta obligar a otros a
pensar de acuerdo como cree que debe ser, y es claro que cada cual en esto es
un dictador a su modo. Cada cual se cree
la última palabra, cada cual cree firmemente que todos los demás deben pensar
como él, porque él es lo mejor de lo mejor.
Padres de familia, maestros, patronos,
etc., etc., etc., regañan y vuelven a regañar a sus subordinados.
Es espantosa esa horrible tendencia de
la humanidad a faltarle el respeto a los demás, a atropellar la mente ajena, a
enjaular, encerrar, esclavizar, encadenar el pensamiento ajeno.
El marido quiere meterle a la mujer sus
ideas en la cabeza y a la fuerza , su doctrina, sus ideas, etc., y la mujer
quiere hacer lo mismo.
Muchas veces el marido y la mujer se
divorcian por incompatibilidad de ideas.
No quieren los cónyuges comprender la
necesidad de respetar la libertad intelectual ajena.
Ningún cónyuge tiene derecho a
esclavizar la mente de otro cónyuge.
Cada cual es de hecho digno de respeto.
Cada cual tiene derecho a pensar como quiera , a profesar su religión, a
pertenecer al partido político que quiera.
A los niños y niñas de la escuela se
les obliga a pensar a la fuerza en tales o cuales ideas, pero no se les enseña
a manejar la Mente.
La Mente de los niños es tierna,
elástica, dúctil y la de los viejos está ya dura, fija como arcilla en un molde,
ya no cambia, ya no puede cambiar. La
mente de los niños y jóvenes es susceptible de muchos cambios, puede cambiar.
A los niños y a los jóvenes se les puede
enseñar como pensar. A los viejos es muy
difícil enseñarles como pensar porque ellos ya son como son y así mueren. Es muy raro encontrar en la vida algún viejo
interesado en cambiar radicalmente.
La Mente de las gentes es moldeada
desde la niñez. Eso es lo que los padres
y maestros prefieren hacer. Ellos gozan
dándole forma a la Mente de los niños y jóvenes.
Mente metida en un molde es de hecho
Mente acondicionada, Mente esclava.
Es necesario que los maestros y
maestras de escuela rompan los grilletes de la Mente.
Es urgente que los maestros sepan
dirigir la Mente de los niños hacia la libertad verdadera para que no se dejen
esclavizar mas.
Es indispensable que los maestros
enseñen a los alumnos y alumnas como se debe pensar.
Los maestros deben comprender la
necesidad de enseñar a los alumnos y alumnas el camino del análisis, la meditación,
la comprensión. Ninguna persona
comprensiva debe aceptar jamás en forma dogmática nada. Es urgente primero investigar, comprender,
inquirir, antes de aceptar.
En otras palabras diremos que no hay
necesidad de aceptar, sino de investigar, analizar, meditar y comprender. Cuando la Compresión es plena, la aceptación
es innecesaria.
De nada sirve llenarnos la cabeza de
información intelectual si al salir de la escuela no sabemos pensar y
continuamos como autómatas vivientes, como máquinas repitiendo la misma rutina
de nuestros padres, abuelos y tatarabuelos, etc.
Repetir siempre lo mismo, vivir vida de
máquinas, de casa a la oficina y de la oficina a la casa, casarse para
convertirse en maquinitas de hacer niños, eso no es vivir, y si para eso
estudiamos y para eso vamos a la escuela y al colegio y a la universidad
durante diez o quince años , mejor sería no estudiar.
El mahatma Ghandi fue un hombre muy
singular. Muchas veces los pastores
protestantes se sentaron en su puerta horas y horas enteras luchando por
convertirlo al Cristianismo en su forma protestante. Ghandi no aceptaba la enseñanza de los
pastores, tampoco la rechazaba; la comprendía, la respetaba y eso es todo. Muchas veces decía el mahatma: Yo soy Brahma,
judío cristiano , mahometano, etc.,etc.,etc.
El Mahatma comprendía que todas las
religiones son necesarias porque todas conservan los mismos valores Eternos.
Eso de aceptar o rechazar alguna
doctrina o concepto, revela falta de madurez mental. Cuando rechazamos o aceptamos algo es porque
no lo hemos comprendido.
Donde hay compresión la aceptación o
rechazo salen sobrando.
La Mente que cree, la Mente que no
cree, la Mente que duda, es Mente ignorante.
El Camino de la Sabiduría no consiste
en creer o no creer o dudar. El camino
de la Sabiduría consiste en inquirir, analizar, meditar y experimentar.
La verdad es lo desconocido de momento en momento. La
Verdad nada tiene que ver con lo que uno cree o deja de creer, ni tampoco el escepticismo.
La Verdad no es cuestión de aceptar algo
o de rechazarlo, la verdad es cuestión de experimentar , vivenciar, comprender.
Todo el esfuerzo de los maestros debe
en última síntesis llevar a los alumnos y alumnas a la experiencia de lo Real,
de la Verdadero.
Es urgente que los maestros y maestras
abandonen esa tendencia anticuada y perniciosa dirigida siempre a modelar la
mente plástica y dúctil de los niños.
Es absurdo que personas adultas llenas
de prejuicios, pasiones, preconceptos anticuados, etc., atropellen así la mente
de los niños y de los jóvenes tratándoles de moldear la mente de acuerdo a sus
ideas rancias, torpes, anticuadas.
Mejor es respetar la libertad
intelectual de los alumnos y alumnas, respetar su prontitud mental, su
espontaneidad creadora.
Los maestros y maestras no tiene derecho
a enjaular la mente de los alumnos y alumnas.
Lo fundamental no es dictar a la Mente
de los alumnos lo que debe pensar, sino enseñarles en forma completa como pensar.