CAPITULO XX
LA VOCACION
A excepción de las personas totalmente
inválidas, todo ser humano tiene que servir para algo en la vida. Lo difícil es saber para que sirve cada
individuo.
Si hay algo verdaderamente importante
en este mundo, es Conocernos a Sí Mismos.
Raro es aquel que se conoce a sí mismo y aun cuando parezca increíble,
es difícil encontrar en al vida alguna persona que tenga desarrollado el
Sentido Vocacional.
Cuando
alguien está plenamente convencido del papel que tiene que representar en al
existencia, hace entonces de su
Vocación un apostolado, una religión, y se convierte de hecho y por derecho
propio en un apóstol de la humanidad.
Quien conoce su Vocación a quien la
llega a descubrir por sí mismo, pasa por un cambio tremendo. Ya no busca el éxito, poco le interesa el
dinero, la fama , la gratitud. Su placer
está entonces en la dicha que le proporciona el haber respondido a un llamado
íntimo, profundo, ignoto, de su propia Esencia Interior.
Lo mas interesante de todo esto es que
el Sentido Vocacional nada tiene que ver con el Yo, pues aunque parezca
extraño, el Yo aborrece nuestra propia Vocación porque el Yo solamente apetece
jugosas entradas monetarias, posición, fama etc.
El sentido de la Vocación es algo que
pertenece a nuestra propia Esencia Interior, es algo muy adentro , muy
profundo, muy íntimo.
El Sentido Vocacional lleva al hombre a
acometer con verdadero denuedo y desinterés verdadero las mas tremendas
empresas a costa de toda clase de sufrimientos y calvarios. Es por lo tanto apenas normal que el Yo aborrezca
la verdadera Vocación.
El Sentido de la Vocación nos conduce
de hecho por la senda del Heroísmo Legítimo, aun cuando tengamos que soportar
estoicamente toda clase de infamias, traiciones y calumnias.
El día que un hombre pueda decir la
verdad: “Yo se quien soy y cual es mi verdadera Vocación”,desde ese instante
comenzará a vivir con Verdadera Rectitud, y Amor. Un hombre así vive en su obra y su obra en
él.
Realmente solo son muy pocos los
hombres que pueden hablar así con Verdadera Sinceridad de corazón. Quienes así hablan son los selectos, aquellos
que tienen en grado superlativo el Sentido de la Vocación.
Hallar nuestra Verdadera Vocación es
fuera de toda duda el problema social mas grave, el problema que se encuentra
en la base misma de todos los problemas de la sociedad.
Encontrar o descubrir nuestra Verdadera
Vocación individual, equivale de hecho a
descubrir un tesoro muy precioso.
Cuando nuestra Vocación corresponde
totalmente y en forma absoluta al puesto que estamos ocupando en la vida,
ejercemos entonces nuestro trabajo como un verdadero apóstol, sin codicia
alguna y sin deseo de poder.
Entonces el trabajo en vez de
producirnos codicia, aburrimientos o deseos de cambiar de oficio, nos trae
dicha verdadera, profunda, íntima, aun cuando tengamos que soportar
pacientemente dolorosos vía crucis.
En la practica hemos podido verificar
que cuando el puesto no corresponde a la Vocación del individuo, entonces sólo
piensa en función del “más”.
El mecanismo del Yo es el “más”. Más dinero, más fama, más proyectos,
etc.,etc.,etc., y como es apenas natural el sujeto suele tornarse hipócrita,
explotador, cruel, despiadado, intransigente, etc.
Si estudiamos la burocracia,
detenidamente, podemos comprobar que rara vez en la vida el puesto corresponde
a la Vocación Individual.
Si estudiamos en forma minuciosa los
distintos gremios del proletariado, podemos evidenciar que en muy raras
ocasiones el oficio corresponde a la Vocación Individual.
Cuando observamos a las clases
privilegiadas, ya sean del Este o del Oeste del mundo, podemos evidenciar la
falta total del Sentido Vocacional. Los llamados “niños bien” ahora asaltan a
mano armada, violan a indefensas mujeres, etc., para matar el
aburrimiento. No habiendo encontrado su
puesto en la vida, andan desorientados y se convierten en “rebeldes sin causa”
como para variar un poco.
Es espantoso el estado caótico de la
humanidad por estos tiempos de crisis mundial.
Nadie está contento con su trabajo
porque el puesto no corresponde a la Vacación;
llueven solicitudes de empleo porque nadie tiene ganas de morirse de
hambre, pero las solicitudes no corresponden a la Vocación de aquellos que solicitan.
Muchos choferes deberían ser médicos o
ingenieros. Muchos abogados deberían ser
ministros y muchos ministros deberían ser sastres. Muchos limpiadores de calzado deberían ser
ministro y muchos ministros deberían ser limpiadores de calzado, etc., etc.
Las gentes están en puestos que no les
corresponden, que nada tienen que ver con su verdadera Vocación individual. Debido a esto, la máquina social funciona
pésimamente. Esto es semejante a un
motor que estuviese estructurado con piezas que no le corresponden, y el
resultado tiene que ser inevitablemente el desastre, el fracaso, el absurdo.
En la práctica hemos podido
comprobar hasta la saciedad que cuando
alguien no tiene Disposición Vocacional para ser guía, instructor religioso,
lider político o director de alguna asociación espiritualista, científica,
literaria , filantrópica, etc., entonces sólo piensa en función del “más” y se
dedica a hacer proyectos y más proyectos con secretos propósitos inconfesables.
Es obvio que cuando el puesto no
corresponde a la Vocación individual el resultado es la explotación.
Por estos tiempos terriblemente
materialistas en que vivimos, el puesto de maestro esto siendo arbitrariamente
ocupado por muchos mercaderes que ni remotamente tienen vocación para el
magisterio. El resultado de semejante
infamia es la explotación, crueldad y falta de verdadero Amor.
Muchos sujetos ejercen el magisterio
exclusivamente con el propósito de conseguir dinero para pagar sus estudios en
la Facultad de Medicina, Derecho o Ingeniería, o simplemente porque no
encuentran nada mas que hacer. Las
Víctimas de semejante fraude intelectual son los alumnos y las alumnas.
El Verdadero Maestro Vocacional hoy en
día es muy difícil encontrarlo y es la mayor dicha que pueden llegar a tener
los alumnos y alumnos de escuelas, colegios y universidades.
La Vocación del maestro esta sabiamente traducida por aquella
pieza de prosa conmovedora de Gabriela Mistral titulada “ LA ORACION DE LA
MAESTRA”. Dice la maestra de provincia
dirigiendose a lo Divina, al Maestro Secreto:
“Dame el
Amor único de
mi escuela: que ni
la quemadura de la belleza sea
capaz
de robarle mi ternura de todos los instantes.
Maestro, hazme perdurable el fervor y pasajero el desencanto. Arranca de mi este impuro deseo de mal
entendida justicia que aun me turba, la mezquina insinuación de protesta que
sube de mi cuando me hieren, no me duela la incomprensión ni me entristezca el
olvido de las que enseñé.
Dame
el ser mas madre que las madres, para poder amar y defender como ellas lo que
no es carne de mis carnes. Dame alcance
a hacer una de mis niñas mi verso perfecto y a dejarle clavada mi mas
penetrante melodía, para cuando mis labios no canten mas.
Muéstrame
posible tu evangelio en mi tiempo, para que no renuncie a la batalla de cada
día y de cada hora por él.”
Quién puede medir la influencia
psíquica maravillosa de un maestro así inspirado con tanta ternura por el
sentido de su vocación?
El individuo da con su Vocación por una
de estas tres vías. Primera: el
AUTO-DESCUBRIMIENTO DE UNA CAPACIDAD ESPECIAL. Segunda: LA VISION DE UNA
NECESIDAD URGENTE. Tercera: LA MUY RARA DIRECCION DE LOS PADRES y MAESTROS que descubrieron la Vocación del
alumno o alumna mediante la observación de sus aptitudes.
Muchos individuos han descubierto su
Vocación en determinado momento crítico de su vida, frente a una situación
sería que reclamaba inmediato remedio.
Gandhi era un abogado cualquiera cuando
con motivo de un atentado contra los derechos de los hindues en el Africa del
Sur, hizo cancelar su pasaje de regreso a la India y se quedo a defender la
causa de sus compatriotas. Una necesidad
momentánea el encamino hacia la vocación de toda su vida.
Los grandes benefactores de la
humanidad han encontrado su vocación de toda su vida.
Los grandes benefactores de la
humanidad han encontrado su vocación ante una crisis situacional que reclamaba
inmediato remedio. Recordemos a Oliverio
Cromwel, el padre de las libertades inglesas; Benito Juárez, el forjador del
nuevo México; José de San Martín y Simón Bolívar, padres de la independencia
Suramericana, etc., etc.
Jesús el Cristo, Buddha, Mahoma,
Hermes, Zoroastro, Confucio, Fuji, etc., fueron hombres que en determinado
momento de la historia supieron comprender su verdadera Vocación y sintieron
llamados por la Voz Interior que emana del Intimo.
La Educación Fundamental esta llamada a
descubrir por diversos métodos la capacidad latente de los estudiantes. Los métodos que la pedagogía extemporánea
está utilizando por estos tiempos para descubrir la Vocación de los alumnos y
alumnas son fuera de toda duda crueles, absurdos y despiadados.
Los cuestionario vocaciones han sido
elaborados por mercaderes que arbitrariamente ocupan el puesto de maestros.
En alumnos países antes de entrar a
preparatorias vocacionales, se somete a los alumnos a las crueldades
psicológicas más horribles. Se les hacen
preguntas sobre matemáticas, civismo, biología, etc. Lo mas cruel de estos métodos son los famosos
test psicológicos, índices I.Q., íntimamente relacionados con la prontitud
mental.
Según sea el tipo de respuesta, según
se califiquen, el estudiante es entonces embotellado en uno de los tres
bachilleratos. Primero: Fisicomatemático.
Segundo: Ciencias Biológicas. Tercero: Ciencias Sociales.
De los Físicos-Matemáticos salen
ingenieros, arquitectos, astrónomos, aviadores, etc.
De las Ciencias Biológicas salen
farmacéuticos, enfermeras, biólogos, médicos, etc.
De las Ciencias Sociales salen
abogados, literatos, doctores en filosofía y letras, directores de empresa,
etc.
El plan de estudio en cada país es
diferente, y es claro que no en todos los países existen tres bachilleratos
distintos. En muchos países solo existe
un bachillerato y terminado esté , el alumno pasa a la universidad. En algunas naciones no se examina la capacidad
vocacional del estudiante y este ingresa a la facultad con el deseo de tener un
profesión para ganarse la vida, aun cuando está no coincida con sus tendencias
innatas, con su Sentido Vocacional.
Hay países donde se examina la
Capacidad Vocacional de los estudiantes y hay naciones donde no se les examina.
Absurdo es no saber orientar vocacionalmente a los estudiantes, no examinar sus
capacidades y tendencias innatas.
Estúpidos son los cuestionarios vocacionales y toda esa jerga de
preguntas, test psicológicos, índice I.Q., etc.
Esos métodos de examen vocacional no
sirven porque la Mente tiene sus momentos de crisis y si el examen se verifica
en un momento de esos, el resultado es el fracaso y desorientación del
estudiante.
Los maestros han podido verificar que
la mente de los alumnos tiene, como el mar, sus altas y sus bajas mareas, sus
plus y sus minus. Existe un Bioritmo en las glándulas masculinas femeninas.
También existe un bioritmo para la mente.
En determinada época las glándulas
masculinas se encuentran en plus y las femeninas en minus o viceversa. La mente tiene también su plus y su minus.
Quien quiera conocer la ciencia del
Biorritmo le indicamos se estudie la famosa obra titulada “BIORRITMO” escrita por el eminente sabio
Gnóstico-Rosacruz, Doctor Arnoldo Krumm-Heller, médico coronel del ejército
mexicano y profesor de medicina de la Facultad de Berlín.
Nosotros afirmamos enfáticamente que
una crisis emocional o un estado de nerviosismo psíquico ante la difícil
situación de un examen, puede llevar a un estudiante al fracaso durante el
examen pre-vocacional.
Nosotros afirmamos enfáticamente que
una crisis emocional o un estado de nerviosismo psíquico ante la difícil
situación de un examen, puede llevar a un estudiante al fracaso durante el
examen pre-vocacional.
Nosotros afirmamos que un abuso
cualquiera del Centro del Movimiento producido tal vez por el deporte, por un
excesiva caminata o por trabajo físico arduo, etc., puede originar crisis
intelectual aun cuando la Mente se halle en plus, y conducir al estudiante al
fracaso durante un examen pre-vocacional.
Nosotros afirmamos que una crisis
sexual cualquiera, un síncope de sexualidad reprimida, un abuso sexual, etc.,
puede ejercer su influencia desastrosa sobre la Mente llevándola al fracaso
durante un examen pre-vocacional.
La Educación Fundamental enseña que los
Gérmenes Vocacionales se hallan depositados no solamente en el Centro
intelectual, sino también en cada uno de los otros cuatro centros de la
psíco-fisiología de la Máquina Orgánica.
Es urgente tener en cuanta los cinco
Centros Psíquicos llamados: INTELECTO, EMOCION, MOVIMIENTO, INSTINTO,
SEXO. Es absurdo pensar que el Intelecto
es el único centro de cognición. Si se examina exclusivamente el Centro
Intelectual con el propósito de descubrir las aptitudes vocacionales de
determinado sujeto, además de cometerse una grave injusticia que resulta de
hecho muy perjudicial para el individuo y para la sociedad , se incurre en un
error porque los gérmenes de la Vocación no solo se hallan contenidos en el
Centro Intelectual sino también ademas, en cada uno de los otros Cuatro Centros
Psicofisiológicos del individuo.
El único camino obvio que existe para
descubrir la verdadera Vocación de los alumnos y alumnas es el Amor Verdadero.
Si padres de familias y maestros se
asocian en mutuo en mutuo acuerdo para investigar en el hogar y en la escuela,
para observar detalladamente todos los actos de los alumnos y alumnas, podrán
descubrir las tendencias innatas de cada alumno y alumna.
Ese es el único camino obvio que
permitiera a padres y maestros descubrir el Sentido Vocacional de los alumnos y
alumnas.
Esto exige Amor Verdadero de padres y
maestros, y es obvio que si no existe Verdadero Amor de los padres y madres de
la familia y auténticos maestros vocacionales capaces de sacrificarse de verdad
por sus discípulos y discípulas, tal empresa resulta entonces impracticable.
Si los gobiernos quieren de verdad
salvar a la sociedad, necesitan expulsar a los mercaderes del templo con el
látigo de la Voluntad.
Debe iniciarse un Nueva Epoca cultural
difundiendo por doquiera la doctrina de la Educación Fundamental.
Los estudiantes deben defender sus
derechos valerosamente y exigir a los gobiernos Verdaderos Maestros
Vocacionales. Afortunadamente existe el arma formidable de las huelgas y los
estudiantes tienen esa arma.
En algunos países ya existen dentro de
las escuelas, colegios y universidades ciertos maestros orientadores que
realmente no son vocacionales, el puesto que ocupan no coincide con sus
tendencias innatas. Estos maestros no
pueden orientar a los demás porque ni así mismos pudieron orientarse. Se necesita con urgencia Verdaderos Maestros
Vocacionales capaces de orientar inteligentemente a los alumnos y alumnas.
Es necesario saber que debido a la
pluralidad del Yo, el Ser Humano representa automáticamente diversos papeles en
el Teatro de la Vida. Los Muchachos y
muchachas tienen un papel para la escuela, otro para la calle y otro para el
hogar.
Si se quiere descubrir la Vocación de
un joven o de una joven, hay que observarlos en la escuela, en el hogar y aun en
la calle. Este trabajo de observación solo pueden realizarlos los padres maestros verdaderos en íntima
asociación.
Entre la pedagogía anticuada existe
también el sistema de observar calificaciones para deducir vocaciones. El alumno que se distinguió en civismo con
las más altas calificaciones es entonces clasificado como un posible abogado, y
el que se distinguió en biología se le define como un médico en potencia en
potencia, y el que en matemáticas como un posible ingeniero, etc.
Este sistema absurdo para deducir
Vocaciones es demasiado empírico porque la Mente tiene sus altas y sus bajas y
no solo en la forma total ya conocida, sino también en ciertos estados
particulares especiales.
Muchos escritores que en la escuela
fueron pésimos estudiantes de gramática, descollaron en la vida como verdaderos
maestros del lenguaje. Muchos ingenieros notables tuvieron siempre en al
escuela peores calificaciones en matemáticas y multitud de médicos fueron en la
escuela reprobados en biología y ciencias naturales.
Es lamentable que muchos padres de
familia en vez de estudiar las aptitudes de sus hijos, solo vean en ellos la
continuación de su querido Ego, Yo Psicológico, Mí Mismo.
Muchos padres abogados quieren que sus
hijos continúen en el bufete y muchos dueños de negocios quieren que sus hijos
continúen manejando sus intereses egoístas sin interesarles en lo mas mínimo el
Sentido Vocacional de ellos.
El Yo quiere siempre subir, trepar al
tope de la escalera, hacerse sentir y cuando sus ambiciones fracasan, entonces
quieren lograr por medio de sus hijos lo que por sí mismos no pudieron
alcanzar. Estos padres ambiciosos meten
a sus muchachos y muchachos en carreras y puestos que nada tienen que ver con
el sentido vocacional de estos.
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