CAPITULO XXXIV
EL INDIVIDUO
INTEGRO
La Educación
Fundamental en su verdadero sentido es la Compresión Profunda de uno mismo.
Dentro de cada individuo se encuentran todas las Leyes de la Naturaleza.
Quien quiera conocer todas las maravillas de la
Naturaleza, debe estudiarlas dentro de sí mismo.
La Falsa Educación
sólo se preocupa por enriquecer el intelecto, y eso lo puede hacer cualquier.
Es obvio que con dinero cualquiera puede darse el lujo de comprar libros.
No nos
pronunciamos contra la cultura intelectual, sólo nos pronunciamos contra el
desorbitado afán acumulativo mental.
La falsa educación
intelectual sólo ofrece sutiles escapatorias para huir de sí mismo.
Todo hombre
erudito, todo vicioso intelectual, dispone siempre de maravillosas evasivas que
le permiten huir de sí mismo.
Del
Intelectualismo sin Espiritualismo resultan los BRIBONES, y éstos han llevado a
la humanidad al caos y a la destrucción.
La técnica jamás
puede capacitarnos para conocernos a sí mismos en forma íntegra, unitotal.
Los padres de
familia mandan a sus hijos a la escuela, al colegio, a la universidad, al politécnico, etc., para que aprendan alguna
técnica, para que tengan alguna
profesión, para que puedan finalmente ganarse la vida.
Es obvio que
necesitamos saber alguna técnica, tener una profesión, pero eso es secundario.
Lo primero, lo
fundamental, es conocerse a sí mismo, saber ¿quiénes somos?, ¿de dónde
venimos?, ¿para dónde vamos? ¿Cuál es el objeto de nuestra existencia?.
En la vida hay de
todo, alegrías, tristezas, amor, pasión, gozo, dolor, belleza, fealdad,
etc.,y cuando sabemos vivirla
intensamente, cuando la comprenderemos en todos los niveles de la Mente,
encontramos nuestro lugar en la sociedad, creamos nuestra propia técnica,
nuestra forma particular de vivir, sentir y pensar, pero lo contrario es falso
ciento por ciento; la técnica por sí misma jamás puede originar la Comprensión
de Fondo, la Comprensión Verdadera.
La educación
actual ha resultado un rotundo fracaso porque le da exagerada importancia a la técnica, convierte al hombre
en autómata mecánico, destruye sus mejores posibilidades.
Cultivar la
capacidad y la eficiencia sin la Comprensión de la Vida, sin el Conocimiento de
Sí Mismo, sin una Percepción Directa del proceso del Mí Mismo, sin un estudio
detenido del propio modo de pensar, sentir, desear y actuar, sólo serviría para
aumentar nuestra propia crueldad, nuestro propio egoísmo, aquellos factores
psicológicos que producen guerra, hambre, miseria, dolor.
El desarrollo
exclusivo de la técnica ha producido mecánicos, científicos, técnicos, físicos
atómicos, vivisectores de los pobres animales, inventores de armas
destructivas, etc., etc., etc.
Todos esos
profesionales, todos esos inventores de bombas atómicas y bombas de hidrogeno,
todos esos vivisectores que atormentan a las criaturas de la Naturaleza, todos
esos bribones, lo único para lo que realmente sirven es para la guerra y la
destrucción.
Nada saben todos
esos bribones, nada entienden del proceso total de la vida en todas sus infinitas manifestaciones.
El progreso
tecnológico general, sistemas de transportes, maquinas cortadoras, alumbrado
eléctrico, elevadores dentro de los edificios, cerebros electrónicos de toda
especie, etc., resuelven millares de problemas que se procesan en el nivel
superficial de la existencia, pero introduce en el individuo y en la sociedad
multitud de problemas más amplios y profundos.
Vivir
exclusivamente en el nivel superficial sin tener en cuenta los distintos
terrenos y regiones más profundas de la Mente, significa de hecho atraer sobre
nosotros y sobre nuestros hijos, miseria, llanto y desesperación.
La mayor necesidad,
el problema más urgente de cada individuo, de cada persona, es comprender la
vida en su forma integral, unitotal, porque sólo así estamos en condiciones de
poder resolver satisfactoriamente todos nuestros íntimos problemas
particulares.
El conocimiento
técnico por sí mismo no puede resolver jamás todos nuestros problemas
psicológicos, todos nuestros profundos complejos.
Si queremos ser Hombres de Verdad, Individuos Integros
debemos Auto-Explorarnos Psicológicamente, Conocernos Profundamente en todos los
territorios del pensamiento, porque la
tecnología fuera de toda duda, se convierte en un instrumento
destructivo, cuando no comprendemos de verdad todo el proceso total de la
existencia, cuando no nos conocemos a sí mismos en forma íntegra.
Sí el Animal
Intelectual amara de verdad, si se conociera a sí mismo, si hubiera comprendido el proceso total de la
vida, jamás habría cometido el crimen de fraccionar al átomo.
Nuestro progreso
técnico es fantástico, pero solo ha logrado aumentar nuestro poder agresivo
para destruirnos los unos a los otros y por doquiera reina el terror, el
hambre, la ignorancia y las enfermedades.
Ninguna profesión,
ninguna técnica puede jamás darnos eso que se llama Plenitud, Felicidad
Verdadera.
Cada cual en la
vida sufre intensamente en su oficio, en su profesión, en su tren de vida
rutinario y las cosas y las ocupaciones se convierten en instrumentos de
envidia, murmuraciones, odio, amargura.
El mundo de los
médicos, el mundo de los artistas, de los ingenieros, de los abogados, etc.,
cada uno de estos mundos, está lleno de dolor, murmuraciones, competencias,
envidia, etc.
Sin la comprensión
de nosotros mismos, la mera ocupación, oficio o profesión, nos lleva al dolor y
a la búsqueda de evasivas. Algunos buscan escapatorias a través del alcohol, la
cantina, la taberna, el cabaret. Otros quieren escapar a través de las drogas,
la morfina, la cocaína, la marihuana, y otros por medio de la lujuria y la
degeneración sexual, etc., etc.
Cuando se quiere
reducir toda la vida a una técnica, a una profesión, a un sistema para ganar
dinero y más dinero, el resultado es el aburrimiento, el fastidio y la búsqueda
de evasivas.
Debemos
convertirnos en individuos integros, completos y eso sólo es posible
Conociendonos a Sí Mismos y Disolviendo el Yo Psicológico.
La Educación
Fundamental al mismo tiempo que estimula el aprendizaje de una técnica para
ganarse la vida, debe realizar algo de mayor importancia, debe ayudar al hombre
a experimentar, a sentir en todos sus aspectos y en todos los territorios de la
Mente, el proceso de la existencia.
Si alguien tiene
algo que decir, que lo diga. Y eso de decirlo es muy interesante porque así
cada cual crea por sí mismo su propio estilo. Pero aprender estilos ajemos sin
haber experimentado directamente por sí mismos la Vida en su forma íntegra,
sólo conduce a la superficialidad.
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