CAPITULO X
SABER
ESCUCHAR
En el mundo existen muchos oradores que
asombran por su elocuencia, más son pocas las personas que saben escuchar.
Saber Escuchar es muy difícil, pocas son de verdad las personas que de verdad
saben escuchar.
Cuando habla el maestro , la maestra ,
el conferenciante, al auditorio parece estar muy atento, como siguiendo en
detalle cada palabra del orador. Todo da
la idea de que están escuchando , de que se hallan en estado de alerta, más en
el fondo psicológico de cada individuo hay un secretario que traduce cada
palabra del orador.
Este secretario es el Yo, el Mí Mismo,
el Sí mismo. El trabajo de dicho
secretario consiste en malinterpretar, maltraducir , las palabras del orador.
El Yo traduce de acuerdo con sus
prejuicios, preconceptos , temores, orgullo, ansiedades, ideas, memorias,
etc.,etc.,etc.
Los alumnos en la escuela, las alumnas,
los individuos que sumados constituyen el auditorio que escucha, realmente no
están escuchando al orador. Se están
escuchando a sí mismos, están escuchando su propio Ego, a su querido Ego
maquiavélico que no esta dispuesto a aceptar lo Real, lo Verdadero, lo
Esencial.
Solo en estado de alerta novedad, con
Mente espontanea, libre del peso del pasado, en estado de plena receptividad,
podemos realmente, escuchar sin la intervención de ese pésimo secretario de mal
agüero llamado Yo, Mí mismo, Sí Mismo , Ego.
Cuando la Mente está condicionada por la memoria, sólo repite lo
que tiene acumulado.
La Mente condicionada por las
experiencias de tantos y tantos ayeres, solo puede ver el presente a través de
los lentes turbios del pasado.
Si queremos saber Escuchar, si queremos
aprender a escuchar para descubrir lo nuevo, debemos vivir de acuerdo a la
Filosofía de la Momentaneidad.
Es urgente vivir de momento en momento,
sin las preocupaciones del pasado y sin los proyectos del futuro.
La Verdad es lo desconocido de momento
en momento. Nuestras mentes deben estar
siempre alertas, en plena atención, libres de prejuicios, preconceptos, a fin
de ser realmente receptivas.
Los maestros y maestras de escuela
deben enseñar a sus alumnos y alumnas la profunda significación que se encierra
en eso de Saber Escuchar.
Es necesario aprender a vivir
sabiamente, refinar nuestros sentidos, refinar nuestra conducta, nuestros
pensamientos nuestros sentimientos.
De nada sirve tener una gran cultura
académica si no sabemos escuchar, si no somos capaces de descubrir lo nuevo de
momento en momento.
Necesitamos refinar la atención,
refinar nuestros modales, refinar nuestras personas , las cosas,
etec.,etc.,etc.
Es imposible ser verdaderamente
refinado cuando no sabemos escuchar.
Las mentes toscas, rudas, deterioradas,
degeneradas, jamás saben escuchar, jamás saben descubrir lo nuevo. Esas Mentes sólo comprenden, solo entienden
en forma equivocada las traducciones absurdas de ese Secretario Satánico
llamado Yo, Mí Mismo, ego.
Ser refinado es algo muy difícil, y
requiere plena atención. Alguien puede
ser persona muy refinada en las modas, trajes, vestido, jardines, automóviles,
amistades, y sin embargo continuar en lo íntimo siendo rudo, tosco , pesado.
Quien sabe vivir de momento en momento,
marcha realmente por el camino del Verdadero Refinamiento.
Quien tenga Mente receptiva,
espontanea, íntegra , alerta, camina por la Senda del Auténtico Refinamiento.
Quien se abre a todo lo nuevo abandonando
el peso del pasado, los preconceptos, los prejuicios, recelos, fanatismo, etc.,
marcha triunfalmente por el Camino del Legítimo Refinamiento.
La mente Degenerada vive embotellada en
el pasado, en los prejuicios, orgullo, amor propio, preconceptos, etc., etc.
La Mente Degenerada vive embotellada en
el pasado, en los prejuicios, orgullo, amor propio, preconceptos, etc., etc.
La Mente Degenerada no sabe ver lo
nuevo, no sabe escuchar, está condicionada por el amor propio.
Los fanáticos del marxismo-leninismo no
aceptan lo nuevo. No admiten la Cuarta
Característica de todas las cosas, la Cuarta Dimensión, por amor propio. Se quieren demasiado a sí mismos, se apegan a
sus propias teorías materialistas absurdas, y cuando los situamos en el terreno
de los hechos concretos, cuando les demostramos el absurdo de sus sofismas,
levantan el brazo izquierdo, miran las manecillas de su reloj de pulso, dan una
disculpa evasiva y se van.
Esas son Mentes degeneradas, decrépitas
que no saben escuchar, que no saben descubrir lo nuevo, que no aceptan la
realidad porque están embotelladas en el amor propio. Mentes que se quieren demasiado a sí mismas,
Mentes que no saben de refinamientos culturales, mentes toscas, Mentes rudas,
que sólo escuchan a su Querido Ego.
La Educación fundamental enseña a
escuchar , enseña a vivir sabiamente.
Los maestros y maestras de escuelas,
colegios y universidades, deben enseñar a sus alumnos y alumnas el Camino
Auténtico del Verdadero Refinamiento Vital.
De nada sirve permanecer diez y quince
años metidos en escuelas, colegios y universidades, si al salir , somos
internamente verdaderos cerdos en nuestros pensamientos, ideas, sentimientos y
costumbres.
Se necesita la Educación Fundamental en
forma urgente porque las nuevas generaciones significan el comienzo de una
Nueva Era.
Ha llegado la hora de la Revolución
Verdadera, ha llegado el instante de la Revolución Fundamental.