CAPITULO XXXIII
EVOLUCION, INVOLUCION, REVOLUCION
En la Práctica
hemos podido verificar que tanto las Escuelas Materialistas como las Escuelas
Espiritualistas están completamente embotelladas en el DOGMA DE LA EVOLUCION.
Las modernas
opiniones sobre el origen del hombre y su pretérita evolución, en el fondo son
pura sofisteria barata, no resisten un estudio crítico profundo.
Muy a pesar de
todas las teorías de Darwin aceptadas como artículo de fe ciega por Carlos marx
y su tan cacareado Materialismo Dialéctico, nada saben los científicos modernos
sobre el origen del hombre, nada les consta, nada han experimentado en forma
directa y carecen de pruebas especificas concretas, exactas, sobre la evolución
humana.
Por el contrario, si
tomamos la humanidad histórica, es decir, la de los últimos veinte mil o
treinta mil años antes de Jesucristo, hallamos pruebas exactas, señales
inconfundibles de un tipo superior de hombre, incomprensible para la gente
moderna y cuya presencia puede demostrarse por múltiples testimonios, viejos
jeroglíficos, antiquímas pirámides, exóticos monolitos, misteriosos papiros, y
diversos monumentos antiguos.
En cuanto al
Hombre Prehistórico, a esas extrañas criaturas de aspecto tan parecido al
Animal Intelectual y sin embargo tan distintas, tan diferentes, tan misteriosas
y cuyos huesos ilustres se hallan escondidos profundamente a veces en
yacimientos arcaicos del período Glacial o Preglacial, nada saben los
científicos modernos en forma exacta y por experiencia directa.
La Ciencia
Gnóstica enseña que el Animal Racional tal como lo conocemos, no es un ser
perfecto, no es todavía Hombre en el
sentido completo de la palabra; la Naturaleza lo desarrolla hasta cierto
punto y luego lo abandona dejandolo en completa libertad para proseguir su
desarrollo o perder todas sus posibilidades y degenerarse.
Las Leyes de la Evolución y de la Involución son el eje
mecánico de toda la Naturaleza y nada tienen que ver con la Auto-Realización
Intima del Ser.
Dentro del Animal
Intelectual existen tremendas posibilidades que pueden desarrollarse o
perderse, no es una ley el que éstas se desarrollen. La Mecánica Evolutiva no
puede desarrollarlas. El desarrollo de tales posibilidades latentes, sólo es
posible en condiciones bien definidas y esto exige tremendos Super-Esfuerzos Individuales y una Ayuda
Eficiente por parte de aquellos Maestros que ya hicieron en el pasado ese
Trabajo.
Quien quiera desarrollar todas sus posibilidades
latentes para convertirse en Hombre, debe entrar por el camino de la Revolución
de la Conciencia.
El Animal
Intelectual es el grano, la semilla; de esa semilla puede nacer el Arbol de la
Vida, el Hombre Verdadero, aquel “Hombre” que estuvo buscando Diógenes con
una lámpara encendida por las calles de
Atenas y al medio día y que desgraciadamente no pudo encontrar.
No es una ley que
este grano, que esta semilla tan especial pueda desarrollarse, lo normal, lo
natural es que se pierda.
El Hombre
Verdadero es tan distinto del Animal Intelectual, como el rayo lo es a la nube.
Si el grano no muere la semilla no germina, es necesario, es urgente que muera
el Ego, el Yo, el Mí Mismo, para que nazca el Hombre.
Los maestros y
maestras de escuelas, colegios y universidades, deben enseñar a sus alumnos el
camino de la ETICA REVOLUCIONARIA, sólo así es posible lograr la MUERTE DEL
EGO.
Haciendo énfasis
podemos afirmar que la Revolución de la Conciencia no solamente es rara en este
mundo, sino que cada vez se torna más rara y más rara.
La Revolución de
la Conciencia tiene tres factores perfectamente definidos: Primero, Morir;
Segundo, Nacer; Tercero, Sacrificio por la Humanidad.(El orden de los factores
no altera el producto).
MORIR es cuestión
de ETICA REVOLUCIONARIA Y DISOLUCION DEL YO PSICOLOGICO.
NACER es cuestión
de TRANSMUTACIÓN SEXUAL, este asunto corresponde a la Sexología Trascendental,
quien quiera estudiar este tema debe escribirnos y conocer nuestros libros
Gnósticos.
SACRIFICIO POR LA
HUMANIDAD es CARIDAD UNIVERSAL CONSCIENTE.
Si nosotros no deseamos
la Revolución de la Conciencia, si no hacemos tremendos Super-esfuerzos para
desarrollar esas posibilidades latentes que nos
llevan a la Auto-Realización Intima, es claro que dichas posibilidades
no se desarrollarán jamás.
Son muy raros los
que se Auto-Realizan, los que se salvan y en ello no existe injusticia alguna,
¿por qué habría de tener el Pobre Animal Intelectual lo que no desea?