CAPITULO XXXV
EL HOMBRE MAQUINA
El hombre máquina es la bestia más infeliz que existe en
este valle de lágrimas, pero él tiene la presentación y hasta la insolencia de auto-titularse
Rey de la Naturaleza.
“NOSCE TE
IPSUM”, “HOMBRE, CONOCETE A TI MISMO”.
Esta es una antigua máxima de oro escrita sobre los muros invictos del Templo
de Delfos en la antigua Grecia.
El hombre, ese pobre Animal Intelectual que se
califica equivocadamente de Hombre, ha inventado millares de máquinas
complicadisimas y difíciles y sabe muy bien que para poder servirse de una
máquina necesita a veces largos años de aprendizaje. Pero en cuanto se trata de
si mismo, se olvida totalmente de este hecho, aunque el mismo sea una maquina
más complicada que todas las que ha inventado.
No hay hombre que
no esté lleno de ideas totalmente falsas sobre si mismo. Lo más grave es que no
quiere darse cuenta de que realmente es una máquina.
La Maquina Humana no
tiene libertad de movimientos. Funciona únicamente por múltiples y variadas
influencias interiores y choques exteriores. Todos los movimientos, actos,
palabras, ideas, emociones, sentimientos, deseos, de la Maquina Humana son
provocados por influencias exteriores y por múltiples causas extrañas y
difíciles.
El Animal
Intelectual es un pobre títere parlante con memoria y vitalidad, un muñeco
viviente que tiene la tonta ilusión de que puede hacer, cuando en realidad de
verdad nada puede hacer.
Imaginad por un
momento, querido lector, un muñeco mecánico automático, controlado por un
complejo mecanismo.
Imaginad ese
muñeco, que tiene vida, se enamora, habla, camina, desea, hace guerras, etc.
Imaginad que ese muñeco puede cambiar de dueño a cada momento. Debeis imaginar
que cada dueño es una persona distinta, tiene su propio criterio, su propia
forma de divertirse, sentir, vivir, etc., etc., etc.
Un dueño
cualquiera queriendo conseguir dinero apretará ciertos botones y entonces el
muñeco se dedicará a los negocios; otro dueño, media hora después o varias oras
después tendrá una idea diferente y pondrá a su muñeco a bailar y reír, un
tercero lo pondrá a pelear, un cuarto lo hará enamorar de una mujer, un quinto
lo hará enamorar de otra, un sexto lo hará pelear con su vecino y crearse un
problema de policia y un septimo le hará cambiar de domicilio.
Realmente el
muñeco de nuestro ejemplo no ha hecho nada, pero él cree que sí ha hecho. El
tiene la ilusión de que hace cuando en realidad nada puede hacer porque no
tiene Ser Individual.
Fuera de toda duda
todo se ha sucedido como cuando llueve, cuando truena, cuando calienta el Sol,
pero el pobre muñeco cree que hace. Tiene la tonta ilusión de que todo lo ha
hecho cuando en realidad nada ha hecho, con sus respectivos dueños los que se
han divertido con el pobre muñeco mecánico.
Así es el pobre
Animal Intelectual, querido lector, un muñeco mecánico como el de nuestro
ejemplo ilustrativo. Cree que hace cuando en realidad nada hace, es un títere
de carne y hueso controlado por la legión de entidades energéticas sutiles que
en su conjunto constituyen eso que se llama Ego, Yo Pluralizado.
El Evangelio
Cristiano califica a todas esas entidades de Demonios y su verdadero nombre es
Legión.
Si decimos que el Yo
es Legión de Demonios que controla la Máquina Humana, no estamos exagerando, es
así.
El Hombre-Máquina no tiene individualidad
alguna, no posee el Ser, sólo el Ser Verdadero tiene poder de hacer.
Sólo el Ser puede
darnos Verdadera Individualidad. Sólo el Ser nos convierte en Hombres
Verdaderos.
Quien de verdad
quiere dejar de ser un simple muñeco mecánico, debe eliminar cada una de esas
entidades que en su conjunto constituyen el Yo, cada una de esas Entidades que
juegan con la Maquina Humana. Quien de verdad quiera dejar de ser un simple
muñeco mecánico, tiene que empezar por admitir y comprender su propia
mecanicidad.
Aquel que no
quiere comprender ni aceptar su propia mecanicidad, aquel que no quiere
entender correctamente este hecho, ya no puede cambiar, es un infeliz, un
desgraciado, más le valiera colgarse al cuello una piedra de molino y arrojarse
al mar.
El Animal
Intelectual es una máquina, pero una máquina muy especial; si esta máquina
llega a comprender que es una máquina, si es bien conducida y si las
circunstancias lo permiten, puede dejar de ser máquina y convertirse en Hombre.
Ante todo es
urgente empezar por comprender a fondo y en todos los Niveles de la Mente, que
no tenemos Individualidad Verdadera, que no tenemos un Centro Permanente de
Conciencia, que en un momento determinado somos una persona y en otro otra;
todo depende de la entidad que controle la situación en cualquier instante.
Aquello que
origina la ilusión de la Unidad e Integridad del Animal Intelectual, es por una
parte la sensación que tiene su Cuerpo Físico, por otra parte su nombre y
apellidos y por último la memoria y cierto número de hábitos mecánicos
implantados en él por la educación, o adquiridos por simple y tonta imitación.
El pobre Animal
Intelectual no podrá dejar de ser máquina, no podrá cambiar, no podrá adquirir
el Ser Individual verdadero y convertirse en Hombre Legítimo, mientras no tenga
el valor de eliminar mediante la comprensión de fondo y en orden sucesivo, a
cada una de esas Entidades Metafísicas que en su conjunto constituyen eso que
se llama Ego, Yo, Mí mismo.
Cada idea, cada
pasión, cada vicio, cada afecto, cada odio, cada deseo, etc., etc., etc., tiene
su correspondiente entidad, y el conjunto de todas esas entidades es el Yo
Pluralizado de la Psicología Revolucionaria.
Todas esas
Entidades Metafísicas, todos esos Yoes que en su conjunto constituyen el Ego,
no tienen verdadera ligazón entre sí, no tienen coordenadas de ningún tipo.
Cada una de esas Entidades dependen totalmente de las circunstancias, cambio de
impresiones, sucesos, etc.
La Pantalla de la
Mente cambia de colores y escenas a cada instante, todo depende de la Entidad
que en cualquier instante controle la Mente.
Por la Pantalla de
la Mente van pasando en continua procesión las distintas Entidades que en su
conjunto constituyen el Ego o Yo Psicológico.
Las diversas
Entidades que constituyen el Yo Pluralizado, se asocian, se disocian, forman
ciertos grupos especiales de acuerdo a sus afinidades, riñen entre sí,
discuten, se desconocen, etc., etc., etc.
Cada Entidad de la
Legión llamada Yo, cada pequeño Yo, cree ser el todo, el Ego total, ni
remotamente sospecha que él es tan sólo una ínfima parte.
La Entidad que jura
amor eterno a una mujer, es desplazada más tarde por otra Entidad que nada
tiene que ver con tal juramento. Entonces el castillo de naipes se va al suelo
y la pobre mujer llora decepcionada.
La Entidad que hoy
jura fidelidad a una causa, es desplazada mañana por otra Entidad que nada
tiene que ver con tal causa y entonces el sujeto se retira.
La Entidad que hoy
jura fidelidad a la Gnosis, es
desplazada mañana por otra Entidad que odia la Gnosis.
Los maestros y
maestras de escuelas, colegios y universidades deben estudiar este libro de
Educación Fundamental y por humanidad tener el valor de orientar a los alumnos
y alumnas por el camino maravilloso de la Revolución de la Conciencia.
Es necesario que
los alumnos comprendan la necesidad de conocerse a sí mismos en todos los
terrenos de la Mente.
Se necesita una
orientación intelectual más eficiente, se necesita comprender lo que somos y
esto debe comenzar desde los mismos bancos de la escuela.
No negamos que el
dinero se necesita para comer, para pagar el alquiler de la casa y vestirnos.
No negamos que se
necesita una preparación intelectual, una profesión, una técnica para ganar
dinero, pero eso no es todo, eso es lo secundario; lo primero, lo fundamental,
es saber ¿quienes somos?, ¿qué somos ?, ¿de donde venimos? ¿para donde vamos?,
¿ cuál es el objeto de nuestra existencia?
Es lamentable
continuar como Muñecos Automáticos, Míseros Mortales, Hombres-Máquina.
Es urgente dejar
de ser meras máquinas, es urgente convertirnos en Hombres Verdaderos.
Se necesita un
Cambio Radical y éste debe comenzar precisamente por la Eliminación de cada una
de esas Entidades que en su conjunto constituyen el Yo Pluralizado.
El pobre Animal
Intelectual no es Hombre, pero tiene dentro de sí en estado latente todas las
posibilidades para convertirse en Hombre.
No es una ley que
esas posibilidades se desarrollen. Lo natural es que se pierdan. Sólo mediante
tremendos superesfuerzos pueden desarrollarse tales posibilidades humanas.
Mucho tenemos que eliminar
y mucho tenemos que adquirir. Se hace necesario hacer un inventario para saber
cuánto nos sobra y cuánto nos falta.
Es claro que el Yo
Pluralizado sale sobrando, es algo inútil y perjudicial.
Es lógico decir
que tenemos que desarrollar ciertos poderes, ciertas facultades, ciertas
capacidades que el Hombre-Máquina se atribuye y cree tener, pero que en
realidad de verdad no tiene.
El Hombre-Máquina
cree tener Verdadera Individualidad, Conciencia Despierta, Voluntad Consciente,
Poder de hacer, etc., y nada de eso tiene.
Si queremos dejar
de ser máquinas, si queremos despertar Conciencia, tener verdadera Voluntad
Consciente, Individualidad, Capacidad de Hacer, es urgente empezar por
Conocernos a Sí Mismos y luego Disolver el Yo Psicológico.